El poder de las palabras.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras.
Sin embargo, pienso que una sola palabra vale más que mil imágenes, porque las palabras te invitan a imaginar...
...y es más bonito jugar con la imaginación que ver directamente una imagen.


martes, 13 de julio de 2010

ME ROBARON EL PODEMOS, Y AHORA NOS ROBAN EL AU AU AU!!!, ESPAÑA!!, GRACIAS!

Dos lagrimones valientes se escaparon de mis ojos cuando el árbitro pitó el final del partido, mientras narraban que “por fin, lo hemos conseguido. Somos Campeones del Mundo”. Fue la culminación de los cuatro días más intensos y apasionantes de mi vida, a lo largo de los cuales me he sentido monitor, amigo visible e invisible, caballero oscuro, capitán espartano y más español que nunca. Cuatro días durante los cuales perdí la noción del tiempo, sustituyéndose por felicidad y múltiples carcajadas, por no olvidar las dos caídas más dulces de mi vida: la primera durante una carga espartana a una cadena en plena noche y la segunda tras el gol de Iniesta, escaleras abajo. La euforia recompensó a una mente que desde antes de la Eurocopa de hace dos años se había vuelto optimista. Marcó Iniesta, y mis gritos, mis saltos, mi caída, mi piel de gallina, mi pasión, mis ganas, desahogaron mi alma, con tantas cosas que tenía que sacar de mi espíritu. Celebré que el sufrimiento de todo tiempo anterior siempre se recompensa y me dejé llevar por el instinto y mi corazón, dejando respirar a la razón. Desaté toda mi furia y mi tensión acumulada a lo largo del tiempo corriendo sin parar y en varias ocasiones a “sprinte” desde mi casa hasta Palmete, para abrazar a uno de mis mejores amigos, español de sangre y espartano de corazón.
Un dicho tradicional de nuestra cultura dice que “nos moriremos sin ver ganar un mundial a España”, pero porque no saben que existe una palabra llamada PODEMOS. Y es verdad, abusé de esa palabra desde que la puse en la calculadora antes de aprobar mi primer examen de Física, allá por cuarto de ESO, hasta hoy. Pero funciona. Creo que he hallado el secreto del éxito: esfuerzo, comprensión, deseo y optimismo. Y lo mejor: España también lo ha hallado y ha levantado millones y millones de corazones que por un momento han olvidado sus problemas y diferencias, uniéndose en una marea roja común y diversa. Ya lo dije en 2007 en el rap de Reactiv@s: “todos somos uno, juntos Podemos”. Me lo robó CUATRO por un bien común, y ganamos la Eurocopa del año siguiente. En el campamento del pasado año surgió un grito y el forjamiento de una identidad de grupo espartana: Leónidas!!! Au! Au! Au! viéndose transformada en este campamento, por un: “Espartanos!, cual es vuestro oficio!!... AU AU AU!!”. A nosotros; Cubero, Reyes, Manu, Jesús, Jesús II y Javi Portillo; se nos puso la piel de gallina, pues Sergio Busquets dijo, durante la celebración de lo logrado nuestro lema, el ya citado “ESPARTANOS CUAL ES VUESTRO OFICIO!!!! y España entera cantó nuestro “AU AU AU!!!!!!!!!!!”.

Sentirse orgullosos y orgullosas de donde procedéis, del por qué lucháis. Sentirse feliz y a la vez humildes ante los éxitos, pequeños o grandes, de vuestras vidas. Sentirse GRANDES por cada deseo, esfuerzo, podemos, acto y hecho. Nunca bajar los brazos en días de tormenta, pues al final siempre sale el sol.

GRACIAS ESPAÑA POR EL MUNDIAL QUE NOS HAS REGALADO. GRACIAS APREDAT, AJA Y REACTIV@S, POR CAMBIAR MI VIDA. GRACIAS COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE PRIMERO DE PEDAGOGIA, POR HABERME HECHO SENTIR UNO DE VOSOTROS Y VOSOTRAS EN LA CLASE MÁS BUENA DE MI VIDA. GRACIAS!

ANIMO ABUELO, ERES EL MEJOR PACIENTE DEL VIRGEN DEL ROCIO Y EL MEJOR ABUELO QUE SE PUEDE TENER! TE RECUPERARÁS PRONTO, LO SE,

y… sabes por qué? …

…porque PODEMOS!!!!

y porque nuestro destino no es alcanzar una meta, sino alcanzar la promesa de seguir “PALANTE”! sin temor a nada, ni siquiera a “un millón de persas” xD

Espartanos!! cual es vuestro oficio???

AUUU! AUUU!! AUUUU!!!

miércoles, 7 de abril de 2010

Objetos que cuentan mi vida.

Hay muchas formas de transmitir, de enseñar, de mostrar, de exponer momentos, situaciones, experiencias que hemos vivido: hay muchas maneras de contar una historia, de contar cualquier aspecto de nuestra vida. Una de esas formas es mediante lo que esconden detrás unos objetos que han participado en nuestra vida de una manera determinada. Esos objetos aparentemente en sí, por su propia naturaleza, no tienen ningún significado, pero pueden contar muchas cosas y pueden influir en la vida de una persona de manera muy notable, o representar algún momento especial si conseguimos ver más allá de ellos, a través de ellos, si conseguimos darle un significado, abriendo nuestra mente y cruzando el universo de las cosas.
Toda persona se socializa, se adapta a la sociedad, aprende, se ve influenciada, se educa… y en este desarrollo de la persona juegan un papel importantísimo el aprendizaje, las emociones, la motivación, el placer con el que se hacen las cosas o la finalidad por las que se realizan. Muchos aspectos psicológicos intervienen en el desarrollo de la persona. Mediante este comentario transmitiré, apoyándome en cinco objetos (o alguno más) que han participado en mi vida, mi propio desarrollo, mis cambios en mis pensamientos, en mi ideología, mis momentos de felicidad o depresión más importantes que han podido influir de forma y manera que haya construido mi personalidad y mis caminos, pues ha podido orientar mis pasos en mi vida, y como diría A. Machado, “se hace camino al andar”. A continuación expondré, intentando que siga un orden cronológico, los objetos seleccionados, los cuales los iré incluyendo conforme reflexione y explique esos momentos de mi vida que considero importantes.
Hay muchas perspectivas para mirar el ámbito educativo, y muchas discusiones que encontramos ayer y hoy. Por ejemplo, un modelo pedagógico defiende el aprendizaje de la lengua, de la lectura desde lo más individual como lo es una letra o sílaba y, mediante la combinación de éstas, formar palabras, frases, enunciados… es decir, estrategias de lecturas silábicas. Otro modelo defiende justo lo contrario, el aprendizaje primero de las palabras para ir descubriendo las partes que las componen, comenzando así con una visión más holística y general que antes. Mi aprendizaje se sitúa en el primer modelo dicho, y he aquí mi primer objeto: “Gran Diccionario de Carlitos” (Charlie Brown). Así comenzó mi introducción al mundo de la cultura, de la educación, del conocimiento, mediante este tipo de aprendizaje.



La educación primaria la inicié y la llevé a cabo en un centro privado-concertado perteneciente al Opus dei, una institución que posee una ideología que me comenzaron a intentar inculcar desde mis 5 años de forma manifiesta y latente. Educación diferenciada, estricto en lo religioso (rezar cada vez que se entraba o se salía del aula, ir a misa, estudiar religión obligatoriamente…) clara distinción de funciones entre el hombre y la mujer (había jardineros, pero no jardineras, cocineras pero no cocineros, limpiadoras pero no hombres de la limpieza, no se permitía que accediera al centro ninguna niña o mujer sin previa autorización del director, etc.), nada de educación sexual, un intento constante de convencer de su ideología tanto a padres y madres como ha discentes… me atrevería a decir que poseen una ideología machista. Con esta breve descripción del entorno donde comencé a aprender, a socializarme en algo ajeno a lo familiar, quiero introducir un segundo objeto, pero antes debo decir que mi manera de pensar comenzó a discrepar, a volverse escéptica con la mencionada ideología de esta institución educativa ya bien avanzado los primeros años de secundaria obligatoria (segundo, tercero). Hasta entonces, era un ingenuo, un chico tímido que se creía o se veía obligado a creer todo lo que le expusieran con una justificación con algo de lógica. Doce años. Ese es el tiempo que he permanecido rodeado en este ambiente, aunque no es negativo, y transmiten muchos valores que considero positivos, si fuera por mí, hubiese escogido otra institución donde escolarizarme. Este es el resultado del pluralismo escolar: se quiere fomentar la igualdad, la solidaridad, la tolerancia, el respeto, la libertad de elegir, pero realmente mediante esto el/la alumno/a no tiene esa libertad de elección, pues recae en los padres. Por ello apoyo la existencia de escuelas pluralistas. Así los hijos son los que pueden elegir dentro de la misma institución y se aprendería conviviendo en diversidad, pues la sociedad es plural y la clase es el reflejo de la misma.
No podría explicarlo, pero hubo un momento en el que en mí surgió la necesidad de buscar la explicación de las cosas, de preguntarme cosas, de dudar. Y ese momento se intensificó durante segundo de ESO. Si tuviera que explicar todo lo que me preguntaba en este comentario tendría que escribir un libro o dos, y adjuntarlo o recomendarlo simplemente, pues es bastante amplio. Pero puedo decir que me incliné al otro extremo de lo que me intentaba transmitir mi instituto, me volví prácticamente ateo. Y ahora sí, puedo incluir un segundo objeto, que coincide con el periodo en el que me cuestionaba cosas como nunca: mi primer disco de hip-hop.



Hasta entonces, la música no me había llamado la atención, pero un amigo me pidió que le guardara un disco. Mi curiosidad hizo reproducirla en el Windows 95, y descubrí a un rapero llamado Fran T, quien en pocos segundos me enseñó que existen muchas formas de ver las cosas, que no sólo existe una… y era verdad, “hay más religiones” pensé. Me sorprendió la manera de mostrar sus ideas, mediante rap, rimando frases y acompañándolas con un sonido que me comenzó a atraer. Y desde entonces comencé a practicar, a rimar, a interesarme la poseía, las rimas, rimar, rimar y rimar… decir las cosas así, me gustaba y me hacía feliz conseguir buenas rimas. Comencé a aprovechar las clases de religión y de ética para crear poesía, o rap, y criticarlo todo. Más tarde descubriría a “Nach”, al “Satu”, al “Tote”, etc., ha distintos raperos españoles que hicieron que aprendiera a abrir la mente aun más. Podría indicar algún objeto como el diploma como primer clasificado en el concurso literario y poético de mi instituto, que reflejaría esto, y también adjuntar aquí la poesía que hizo posible tal hazaña personal:



Palabra.

Si yo pudiera, cambiaría el mundo,
para que me escuchen los sordos y me hablen los mudos.
Si yo pudiera, sería como el viento,
para acariciar el rostro de la persona que quiero.
Si yo pudiera, sería como las nubes,
para llover en desiertos donde el agua no abunde.
Si yo pudiera, sería como el sol,
para iluminar el camino correcto en momentos de confusión.
Si yo pudiera, sería la justicia,
para equilibrar el bien y la malicia.
Si yo pudiera, sería el mar,
para poder a los humanos limpiar y sanar.
Si yo pudiera, sería tu ángel de la guarda,
para ayudarte a distinguir acciones buenas y malas.
Si yo pudiera, sería un poderoso político,
para hacer que no existan ni los pobres ni los ricos.
Si yo pudiera, quitaría las armas,
para que los hombres se defiendan con la palabra.
Si yo pudiera, sería dios,
para actuar siempre en momentos de destrucción.
Pero solo soy un hombre y solo tengo un arma:
y de una gran arma se trata,
no es un hacha, no es una espada
no es una pistola ni una lanza:
sino mi palabra, “ tan sólo” mi palabra.





Mis clases de filosofía más adelante me sirvieron para conocer más sobre más pensamientos, más diversidad de perspectivas, más manera de llegar o creer llegar al conocimiento o a la verdad de algo. Y además, mis dudas en esas clases causaban la burla y el desconcierto entre mis compañeros y en el profesor, pero ayudaron a que la clase interviniera más activamente en las discusiones que se planteaban. Recuerdo que estudiando a Santo Tomás de Aquino, el cual defendía que Dios es la causa “incausada” hicieron que me inventara por razonamientos una teoría que destruyera la de este filósofo. Dije que “no existe la causa incausada”, que todo es un ciclo, y es eterno. Mi profesor me puso un mote, me llamó Nietzsche, sin haberlo dado aun, y yo no comprendí por qué hasta que no llegó el momento de estudiarle. Puedo indicar un tercer objeto: una muñequera de la república española. Y tiene su explicación: en este mi antiguo instituto, los alumnos iban con la bandera de España en cinturones, calcetines, mochilas, y cantaban el “cara al sol” por los pasillos, a veces incluso dibujaban el águila imperial en la pizarra. No todos eran iguales pero mcuhos tenían ese comportamiento. Mi reacción fue esa. Irme al otro bando, al extremo, y al final me gustó incluso el ideal republicano. Libertad, la religión deja de tener prestigio, solidaridad e igualdad… También me gustó el ideal de Marx (aunque en filosofía me lo pintaron de negro) y su sociedad comunista, donde no existieran las desigualdades.



Gracias a esto creo que soy una persona que siempre se cuestiona las cosas y le da muchas vueltas, que le apasiona descubrir, deducir, crear, transmitir, transformar… encontrar explicaciones a cosas que nadie ha conseguido darlas, plantear hipótesis, no tomar nada como verdad absoluta cien por cien, dejar siempre espacio a la duda, que para mí es la mejor vía para alcanzar el conocimiento de cualquier tema. “La ignorancia afirma o niega rotundamente, la ciencia duda” es una frase cuyo autor no recuerdo, pero que puedo aplicar en este contexto: “la iglesia y el ateo afirma y niega respectivamente rotundamente, el agnóstico duda”. Al final hallé mi equilibrio, mi término medio, conseguir abandonar el extremo: soy agnóstico y además me siento contento de tener la mente abierta y flexible.
Todo esto en cuanto a la historia de mis pensamientos, de mi ideología y de mis creencias. Esto ha influido en mi vida educativa, en mi formación, en mi socialización. Pero no es lo único. Considero muy importante también las emociones durante esta etapa, y antes de mostrar ahora el cuarto objeto, debo contar una breve historia que está relacionada tanto con mi timidez como con el entorno donde me movía entonces.
Como decía, mi timidez más un entorno masculino influenció de forma negativa a mis relaciones con chicas: no me sentía nada cómodo hablando o intentando hablar con ellas, o al estar simplemente al lado, o incluso cuando me miraban. Me ponía nervioso. Lo peor era que me deprimía pero no podía solucionarlo. También sufrí un poco de acoso escolar, durante segundo y tercero principalmente, no encajaba en ningún grupo, me sentía un tanto marginado y mis calificaciones académicas comenzaron a bajar hasta suspensos impensables. En cuarto de secundaria, los amigos de siempre, del barrio, se echaron novia y se fueron por su lado, viéndome sólo, en mi casa, enganchado a juegos de ordenador y haciéndome amigo de la misma radio. Al menos mantuve una afición que me sigue apasionando incluso cuando escribo esto: es decir, mantuve mi pasión por escribir, cualquier tipo de escritura, rap, poesía, relatos, cuentos cortos, reflexiones, etc. Me refugiaba en el papel, escupía mis depresiones y me hacía sentir bien, pues el papel es el único que escucha sin interrumpirte.
Hasta entonces, mi idea sobre “qué seré de mayor” abarcaba muchos horizontes, muchas opciones apetecibles: me gustaba la física, la filosofía, la historia, la educación, las telecomunicaciones, el deporte, etc. Si, el deporte me apasionaba, sobre todo el fútbol, el cual siempre he practicado, mis recuerdos no son capaces de manifestar el momento en el que empecé. Al final, entre otras, destacaba una ilusión, ser maestro de educación física. Esto hizo que me apuntara en un gimnasio, así que además de ir al instituto tendría un lugar más donde relacionarme con la gente. Así comenzó mi formación en Bachillerato, aun estando en el mismo centro, cada vez sentía que me conseguía integrar más y que tenía más facilidad para relacionarme con todos en general. Entonces hice amistad con alguien que estaba apuntado en un cursillo de educación no formal de animación sociocultural (monitor de tiempo libre) al lado de mi barrio (en Palmete). Me apunté curioso y con ganas de establecer más relaciones con iguales.
Llegó el momento en el que me sentía más vivo que nunca: iba al instituto, al gimnasio y a unos cursillos de monitor donde por primera vez compartía techo (ajeno a la familia) con chicas. Al principio los nervios, el no saber cómo actuar… Fue la primera vez que me sentía parte de algo: “Reactiv@s”, un grupito de monitores/as que hacen cosas por el barrio. Aquí se produjo un cambio importante en mi vida, sobre todo en lo relacionado con mi timidez: cada vez actuaba con más naturalidad, con menos nervios y con más seguridad. Perdí un poco el miedo a hablar en público y comencé a dejar de pensar en la imagen que yo daba a los demás; no sentía la presión social sobre mi conducta como antes. Por si fuera poco, también me apunté al voluntariado de mi instituto (ONG, cooperación internacional) para ayudar a personas mayores o para pintar casas de barrios desfavorecidos. Mis notas no se vieron afectadas, al contrario, ascendieron, así que cuánto más hacia mejor me iba. Y ya comenzó mi interés por una carrera llamada “pedagogía” que podría plantearme hacerla después de magisterio de EF o de la INEF. Como todo esto supuso un gran cambio en mi vida, quiero citar como mi cuarto objeto (en realidad dentro de mi cuarto objeto habría varios pero todos están relacionados con lo mismo): los diplomas de dos años consecutivos de monitor y una foto de la revista de mi instituto en la que salimos mis compañeros y yo tras pintar una casa del barrio “los Pájaros”. Además todo esto me ayudó, como he dicho antes, a relacionarme mejor con todos en general, y perdí ese pánico con las chicas, teniendo mi primera experiencia sentimental durante primero de bachillerato.




Pero existían riesgo para mis resultados académicos: de nuevo, las calificaciones comenzaron a bajar (aunque siempre mi media ha estado en torno al 6) suspendiendo algunas. Las relaciones amorosas por llamarlas así traen consigo buenas experiencias, pero también malas, como celos, comeduras de cabezas, mentiras, miedo, desconfianza y finalmente cuernos… Sí, mi vida sentimental es una mierda, o al menos empezó así, con un palo gordo por así llamarlo. Y ahí entraron en juego mis padres, mediante el quinto objeto que debo mencionar: mi móvil. A pesar del daño que me produjo esa chica estaba ciego, y mis padres, mediante un condicionamiento operante de castigo negativo me hicieron ver: me quitaron el móvil, y ante la desaparición de este estimulo apetitivo y necesario para mi vida social disminuyó mi conducta de llamar, buscar, pensar, intentar hacer algo para volver con ella, etc. Me abrieron los ojos en definitiva.
Tras todo esto, mi vida cambió radicalmente como podemos deducir, y también mi manera de concebir la realidad y de actuar: antes era más negativo pero me volví positivo, y el “podemos” me lo robó la selección española y el canal cuatro, pues esa frase me la inventé yo. Y aquí estoy, tras no darme la nota para acceder a educación física, en pedagogía, y no me arrepiento nada, pues estoy en el periodo más feliz de mi vida hasta el momento, he sacado en el primer cuatrimestre notas que nunca imaginaría (he logrado mi primera matrícula de honor, conseguida en bases filosóficas), lo hago todo con optimismo y con ganas y placer de hacer lo que me gusta (aunque un poco quemado por el esfuerzo empleado en el primer cuatrimestre). He retomado también la lectura y la escritura que dejé aparcada durante el verano, y me siento más incluido en un grupo que nunca, me siento como si cada vez que fuera a clase, fuese una familia. Además sigo en los cursillos de monitor haciendo proyectos, gymkhanas, talleres; en el voluntariado universitario en el colegio “Adriano del Valle”; haciendo deporte por mi cuenta; etc.

Bueno, pues tras todo esto concluyo este comentario sobre los objetos, pues si tuviera que pensar en más objetos y sus respectivas referencias tal vez gastaría las letras del teclado literalmente. Me siento mejor participando en la vida social que en mi casa siendo amigo de la radio lógicamente, pues como diría Unamuno “el hombre no tiene raíces, tiene patas” (no sé si lo dice así exactamente). Tan sólo diré que seguiré luchando para alcanzar mis propósitos y haciendo lo que me gusta: ayudar a los demás y escribir para transmitir mis locuras…

martes, 23 de febrero de 2010

La ventana del alma.

Comienza a iluminarse una sala,
como la luz que entra por esa ventana
lenta pero sin pausa
mientras se sube la persiana.
Decidimos abrirla, dejando entrar la brisa
para abrirnos a las demás vidas,
para intentar recibir…
recibir…
no siempre recibimos, no siempre es así
pues a veces, no es un buen día
sino un día triste, gris
que sólo aporta malestar, melancolía
teniendo que cerrar la ventana
para dejar de sufrir.

Muchos siempre la tienen cerrada,
porque antes de sentir dolor, prefieren no sentir nada.
Otros la mantienen abierta, mirando al cielo,
con esperanza…
dejando que la fuerza del viento
torture la cara
mientras el cabello
intenta escapar de nosotros mismos
buscando la huida por miedo…

Sin embargo, sólo nosotros somos los que podemos
abrir o cerrar nuestra alma:
debemos decidir de quien nos dejamos recibir algo
buscando lo bueno,
y de quién dejar de hacerlo,
escondiéndonos
tras la sábana de una cama
donde esperamos, donde guardamos la esperanza…
una cama, situada en el corazón,
una esperanza que se dañará
cuando reciba dolor,
pero que nunca morirá
mientras reciba amor.

Y como moraleja de mi canción,
de mis versos,
os digo que hay que buscar lo bueno
y abrirnos a ello,
tanto como para encontrar lo malo
y sufrir para saber encerrarnos
para prevenir nuevos palos,
pues para aprender
erramos,
pues para seguir viviendo tenemos
que sufrir y equivocarnos
hasta que encontremos lo bello
y todo sirva para algo.
Aprendamos,
pues, a cerrar la ventana a lo malo
y a abrirla, para beneficiarnos,
para poder seguir viviendo
y a nuestra alma poder seguir alimentando.

Al final descubrirás esta verdad,
de la cual, nadie se salva:
El mayor fracaso de la vida es
el no haber intentado nada,
por miedo a equivocarnos…
el esperar al alba
para cerrar la ventana de nuestro cuarto…
la ventana de nuestro alma
que se abre y cierra despacio.

jueves, 18 de febrero de 2010

Amistad.

Paula se encontraba en su habitación, en una esquina, dejando caer sus lágrimas sobre el móvil que sostenía. Llamaron a la puerta de su habitación, y ante su silencio la puerta se abrió.

- Hija mía, ¿qué te ocurre?-
- Lo de siempre mamá-
- ¿Lo de siempre? Nunca te he visto así-
- Mamá, ¿qué es la amistad?
- ¿La amistad? Pues no sé cómo definirla, pero significa tener amigos y amigas, significa compartir, significa apreciar a unas personas que tú consideras amigas…-
- Pues yo nunca he vivido la amistad-
-¿Cómo que no? Si tienes muchas amigas…-
- Mamá, la amistad significa estar en lo bueno y en lo malo; significa aceptar a quien consideras amigo sea como sea, y apoyarle en momentos difíciles…-
- Estoy de acuerdo contigo hija, pero dudo que no tengas a nadie que te acepte…-
- Mamá, en los buenos momentos siempre están, pero en los malos desaparecen. Si yo no me interesara en llamarles para salir, ellos no lo harían, lo he comprobado. Un amigo no es el que te regala rosas, sino el que te quita las espinas…-
- Bueno, mi pequeña, no dramatices, seguro que hay alguien qué nunca te ha fallado, que está siempre en los buenos y en los malos momentos. Existen muy pocos, pero existen, y los encontrarás.-
- Mamá, ¿sabes qué? Tienes razón, tengo una amiga, conozco la amistad-
- ¡Lo ves! ¿De quién se trata?-
- Eres tú mi mejor amiga. Te quiero mamá –
- Y yo a ti, más que a mi vida hija-
- Pero compréndeme, me siento sola porque quisiera tener amigos de verdad, que no sean de la familia…no sé si me entiendes…-
- Si, te entiendo…-

De repente sonó el teléfono. Su madre bajó las escaleras y lo cogió:

-¿Diga? (…) ¿Paula? Sí, está en su habitación. ¿Quieres que le diga algo o te la pongo? (…) ¡Paula! Te llaman-

Paula bajó los escalones de dos en dos y de tres en tres. Cogió el teléfono, y una sonrisa se le dibujó en una cara llena de lágrimas.

-¡Hola! (…) ¿Que qué tengo que hacer hoy? Creo que nada aun (…) Ok, a las siete y cuarto en la cafetería La Duna, ¡Hasta luego!-
-¿Qué? -
-Es Lara, la chica que defendí en la clase, nunca había salido con ella…-
- No es la primera vez que llama, pero el par de veces que ha llamado estabas con tus otras “amigas”.-

Paula se quedó en silencio, pensativa, secándose las entremezcladas amargas y dulces lágrimas de tristeza y felicidad.

-Hija, los amigos que realmente merecen la pena son los que te aceptan sin esperar más que tu amistad, los que te ayudan cuando tu lo necesitas, los que cuando tu les ayudas ellos te lo devuelven; es decir, los que dan y se dejan recibir en momentos dulces y momentos amargos. -
- Tienes razón, mamá. Tengo una amiga… no estoy sola.-

Paula sonrió, y se marchó de nuevo, subiendo los escalones de dos en dos y de tres en tres, hacia su habitación para elegir la ropa que se pondría para estar con una amiga, una amiga de verdad, la que aparentemente no estaba en los buenos momentos, pero se dejó distinguir en los malos.

-Ya sé lo que es amistad.-

domingo, 14 de febrero de 2010

Un país "democrático".

No hace falta ser inteligente,
solo escucharme algo.
Estás dentro de mi mente,
donde se respira cambio,
Mediante el rap transmito
y a mis pensamientos os traslado:
el mundo se queda chico
solo sobreviven los enmascarados.
Y así de triste
comienzo este relato
las personas se visten
con las ideas del diablo
el cual se encuentra
detrás de cada acto
de cada acto racista,
de cada acto apoyado
por la mayoría
y no por el del bien desviado
aquel que crítica
sentado en su cuarto
cansado de ver revistas
que modas nos van inculcando.

Etnocéntricos seres humanos,
soltar el mando,
me toca a mi guiar
así que levanten la mano
y empecemos a trabajar
señores desviados
la sociedad está rota
por quienes se lavan las manos
esos políticos sabelotodo
que mientras su riqueza siga aumentando
siguen gobernando del mismo modo
mintiendo, sonriendo, saludando
siguen prometiendo y prometiendo
pero los problemas siguen estando.

Y quedan muy pocos
que piensen como los de mi bando
la oposición dice lo otro
y la sociedad tiene el rifle cargado
los de arriba no se ayudan
y política ya significa campeonato.
Los de arriba no solucionan lo de abajo
Pero los de abajo tampoco cambiamos
la jerarquía política, el sol
alrededor del cual giramos
¿Democracia? ¡No! Aquí no se apoya al mejor,
sino al menos malo.
Todos deberíamos tener la misma voz
pero no la tenemos sin embargo;
hay muchas formas de decir las cosas:
hablando, gritando…
yo elegí el rap, la poesía, la prosa
infravalorando a todos aquellos que tienen que llegar a las manos
para no solo mostrar sus “normas”
sino imponerlas maltratando
la imagen que el resto del mundo tiene sobre España:
el país donde nací enfrentado
con sus propios ciudadanos
regalando sangrientas fiestas nacionales y haciendo entender
que tenemos dinero hasta para comprar a Cristiano Ronaldo,
intentando entretener a la masa para mantener
la desigualdad que nosotros mismos generamos…

"La nación es demasiado grande para atender los pequeños problemas, y demasiado pequeña para atender a los grandes" Daniel Bell

sábado, 13 de febrero de 2010

Al final, merece la pena.

El aire le susurraba, comentándole que se acercaba un día gris y frío. El viento le comenzaba a torturar y la lluvia, finalmente, consiguió acelerar su carrera para alcanzar un autobús que ignoraba que le perseguía. Tras un acelerón en el que su paraguas quedó lamentable, el conductor visualizó a ese joven que siempre llega, con su maleta de la facultad, con su bonobús y con ganas para comenzar otra jornada universitaria.
A través del cristal de este medio de transporte, tan empañado que casi no permitía distinguir un semáforo en verde de uno en rojo, podía observar como no había ni un alma en la calle, mientras giraba la cabeza y veía a otros pasajeros intentando mantener el calor de su aliento entre sus manos.
Al bajar, se dirigió hacia el aula, si se le puede llamar así. “Qué sueño y qué pocas ganas de estar aquí” pensó cuando se sentó soltando el paraguas en los percheros.
Las clases se prolongaron y los segundos parecían minutos; definitivamente hasta el reloj se había congelado.
Finalizaron, y decidió conectarse un rato donde siempre lo hace. Su día había sido desastroso. El malestar se adueñó de su cuerpo, y empezó a volverle como el día.
Sin embargo, Luna salió en ayuda de un vampiro que comenzaba a entristecerse. Unas palabras suya acompañadas de una sonrisa inocente y sincera provocaron que surgiera una llama en un cuarto oscuro.
La Luna acompañó a ese vampiro hasta que se recuperó de un mal día. Y en ese momento ese joven comprendió que había merecido la pena correr detrás de ese autobús, soportar unas clases que parecían eternas, y cualquier cosa que le creara malestar... todo había merecido la pena, porque realmente encontró lo que buscaba: encontró un momento agradable, un momento de felicidad; como aquel que busca el calor para resguardarse del frío, este joven vampiro encontró lo que tanto anhelaba y necesitaba en un día como ese.

Había merecido la pena un mal día por tener la oportunidad de poder conversar, poder reír, poder observar…poder estar un rato con Luna.

jueves, 11 de febrero de 2010

No al racismo

Alzo la vista al cielo,
y con el corazón en mis letras
miro el mundo y pienso:
tanto odio, tanta miseria,
tanta sangre, tantos miedos,
tantas luchas, tantas guerras,
tantos minutos de silencio....
todo provocado por el pensamiento
y la ideología de gente
que tan equivocada está
y lleva a nuestra raza al borde de la pendiente
que nos muestra el mar
donde perece la gente
por un mal
que creamos tantas veces:
porque no ven que da igual
nuestra piel y su color,
que da igual
cualquier creencia o religión,
porque la única verdad
es que en lo único que hay que creer es en el amor;
por lo que hay que parar esto
no con odio ni rencor,
sino con la palabra y el respeto
que merecemos ”tos”.

Y para solucionarlo de raíz, id
y eduquemos a nuestros hijos para saber vivir,
enseñando que todos somos iguales
por ser personas,
que “no vales más ni menos que nadie”
y no seas idiota:
mide tus palabras cuando hables.
No critiquemos por criticar,
sino critiquemos para lograr
que todos se mentalicen
de que nadie es más,
de que nadie es menos ni animal:
que aunque sea blanco o negro,
que aunque sea joven o viejo,
que aunque sea pobre o de dinero
debemos vivir en paz,
porque si seguimos con esto
nuestro infierno está aquí ya,
por lo que dejad de gritar en silencio
para hablar con libertad
y enseñar a todos y a ti mismo
el valor del compañerismo
para así convivir
como es debido,
y enseñar a decir y a sentir el:

“¡No al racismo, no al racismo!
¡No al racismo, no al racismo!”